Ayer trascendió que una banda de delincuentes habría intentado asaltar una estación de servicio de la zona sur de la capital tucumana. A partir de la chapa patente del auto que utilizaron se involucró de manera errónea a un vecino de Santa Ana.

Según se dijo, eran cinco hombres los que llegaron al lugar en un automóvil blanco. Se bajaron y apuntaron con armas de fuego a los empleados y a los clientes para exigir la recaudación.

Luego se conoció que la chapa patente del vehículo estaba a nombre de Walter Ariel Orquera, quien aclaró que no tiene ninguna relación con el hecho.

"Hace cuatro años vendí ese auto y, por un error mío, no hice la denuncia de venta. Esto me trajo un problema muy grande, sobre todo con mi trabajo", explicó el hombre.